martes 17 de noviembre de 2009

Los fines

¿Cuál es de mi vida el fin?
claro está: el ser feliz.

¿y qué es para mí la felicidad?

del espíritu la paz,

sentir tranquilidad,

la plenitud total.



Fundamental es el conocimiento,

del mundo tener mayor entendimiento,

eliminar en lo posible el desconcierto,

me produce gran apaciguamiento.


Saber lo que otros,

presentes o pasados,

sintieron y expresaron,

escribieron o crearon

me hace ser mejor ser humano



Soy de natural vago,

por lo que me da felicidad

tanto lo que hago,

como todo lo que no hago


el placer del descanso,

la acción de la inacción

el disfrute pausado y manso

me proporciona tal satisfacción

que la nada en sí,

es para mí, todo un fin.



Los amigos:

en el día a día

tener compañía,

esos ratos perdidos,

entre cafés y vinos,

compartiendo los destinos.


La amistad,

la que es posible

dentro de la imposibilidad

de toda comunicación

de corazón a corazón,

hace mi vida más agradable

y el mundo más amable.



Quiero vivir mil vidas

(y no sólo en las lecturas)

también las drogas

(las no tan duras)

llevan a otras realidades.

Por eso quiero tener el control,

quiero que sean legales,

como lo es mi querido alcohol.


La política: el haber trabajado

en la transformación social,

luchar por un mundo más liberal:

más libertad y menos estado

es para mí algo esencial

es algo que quiero ver logrado

(y no quiero ser diputado).


La mera existencia

de ese mi complemento:

el amor perfecto.

Es tal la ilusión

que me da el buscar

ese chico ideal

con el que poder descansar.

Es tal la motivación,

que me hace seguir

soñando con ser feliz.


Simpático, alto,
guapo, inteligente

(no tanto, que si

de verdad lo fuese

seguramente a mí

no me quisiese).

En los medios soy sencillo:
quiero ser profesor,

de alguna universidad,

No aspiro a ser el mejor,

tan sólo poder enseñar,

repitiendo mi librillo

viviendo con tranquilidad.


Y en un sillón orejero
junto a aquel que quiero

aislarnos del mundo entero

con un vinito del Duero.


En fin, para resumir,

Es de mi vida el fin,

cuando me llegue mi fin

decir: “valió la pena vivir”.


(sí, la pena he dicho,
pues mucho se pena

de la cuna al nicho).

miércoles 11 de noviembre de 2009

La arbitrariedad

Odio la arbitrariedad.
Es una de las cosas que más nervioso me ponen en la vida y que más desconcierto me causa.

No soy una de esas personas maniáticas del orden y de las normas, justo al revés, a mí lo que odio es la arbitrariedad de las normas, pues soy incapaz de entenderlas, por lo que prefiero el arbitrio, el orden libre de la vida, que no tiene normas, y por tanto no tiene arbitrariedad posible (no depende de la santa voluntad de alguien sino de lo que es).

Me explico con algunos ejemplos.
No aguanto las películas de ciencia ficción, pues no aguanto que de repente los de una especie puedan volar pero justo cuando llueve no, pero hay uno que sí, pero a la hora de peli resulta que hay un medio por el que a lo mejor la mitad, esto es, las reglas del juego en las que se desarrolla la historia (las leyes "naturales" de ese mundo artificial) dependen de la voluntad e imaginación del creador, e igual que son de una manera pueden ser de la contraria, y para más inri casi nunca son ni medianamente coherentes.

En las novelas, sobre todo las negras, las dejo de leer en cuanto el autor se saca un as de la manga o hace que sus personajes hagan algo que me parece arbitrario, poco coherente con el resto de su personalidad o de la estructura, esto es, cuando descubres a las 120 páginas que el mayordomo (que no había dado ningún indicio de nada más que de ser el mayordomo) es el hijo ilegítimo de la señora y quiere matar al de las caballerizas, todo completamente arbitrario pues podría ser al revés y tampoco tendría ningún sentido.

Los límites de velocidad me los salto por norma; no porque me guste correr, que soy extremadamente prudente al volante (cada día le tengo más miedo), sino por que no entiendo cuál es la diferencia entre circular a 100 ó a 105 km/h, es un límite arbitrario.

No aguanto las ordenanzas ni los reglamentos. Para los que estudiamos derecho es muy desesperante ver cómo todas las enseñanzas sobre el cuerpo jurídico y lo que el derecho es se destruyen por la santa voluntad de un funcionario o politicucho o legislador en general que no tiene ni idea de derecho y decide algo completamente arbitrario (la tasa que no es tasa sino impuesto de basuras, el que ahora no se pueda ejercer la prostitución en la calle en Granada, que quiten la custodia a unos padres porque su hijo está gordo, etc...) son todas ellas decisiones arbitrarias que podrían ser así o de la manera contraria, puesto que no hay más criterio que la Santa Voluntad del legislador para que sean como son.

Por eso, cuando digo que estoy en contra de la arbitrariedad, no digo que estoy a favor de muchas normas, sino de la coherencia, de las normas sólidas y lógicas; esto es, de todo aquello que yo pueda comprender y en cierto modo prever.

martes 3 de noviembre de 2009

Y de repente la amistad.

No era una buena semana, yo lo vivo con mi indolencia, pero el que no me cogiesen en aquel trabajo trastorna mucho.

Y de repente llegó la amistad, sin quererlo ni comerlo, unos que llaman por aquí, otra llamada por allá, vamos a quedar, vamos a cenar.

Y en esa conversación sobre todo, en ese actualizar las noticias, aumentar las críticas (la amistad es muy afilada, tan cortante como una mariposa, la navaja y la voladera), en ese contar y por tanto diluir los problemas, aburrirles con la economía austriaca, saber de las vidas de los amigos, que son parte de tu propia vida, en eso se fue el tiempo, y fue tiempo bien ido.

Ya lo dijo Gil de Biedma (lo que llena leer poesía):

Amistad a lo largo

Pasan lentos los días
y muchas veces estuvimos solos.
Pero luego hay momentos felices
para dejarse ser en amistad.

Mirad:
somos nosotros.

Un destino condujo diestramente
las horas, y brotó la compañía.
Llegaban noches. Al amor de ellas
nosotros encendíamos palabras,
las palabras que luego abandonamos
para subir a más:
empezamos a ser los compañeros
que se conocen
por encima de la voz o de la seña.
Ahora sí. Pueden alzarse
las gentiles palabras
-ésas que ya no dicen cosas-,
flotar ligeramente sobre el aire;
porque estamos nosotros enzarzados
en mundo, sarmentosos
de historia acumulada,
y está la compañía que formamos plena,
frondosa de presencias.
Detrás de cada uno
vela su casa, el campo, la distancia.

Pero callad.
Quiero deciros algo.
Sólo quiero deciros que estamos todos juntos.
A veces, al hablar, alguno olvida
su brazo sobre el mío,
y yo aunque esté callado doy las gracias,
porque hay paz en los cuerpos y en nosotros.
Quiero deciros cómo trajimos
nuestras vidas aquí, para contarlas.
Largamente, los unos con los otros
en el rincón hablamos, tantos meses!
que nos sabemos bien, y en el recuerdo
el júbilo es igual a la tristeza.
Para nosotros el dolor es tierno.

Ay el tiempo! Ya todo se comprende.

jueves 29 de octubre de 2009

El cerro del tío Pío

Hoy he vuelto a "Las tetas de vallecas", al Cerro del tío Pío.
Para los que no lo conozcan, son tres promontorios que asemejan unos senos, se elevan sobre Vallecas y ofrecen la, probablemente, mejor vista de Madrid.
Es una auténtica preciosidad, y la puesta de sol ha sido espectacular.
Había ido antes sólo en dos ocasiones, una con Andrew, a quien pensé que quería, y otra con mi amiga Bárbara, ambos están completamente fuera de mi vida.
Me dió mucha pena y nostalgia volver, pero ha merecido la pena.
(Este cuadro de Anonio López: "Madrid desde Vallecas", está pintado desde, prácticamente, las tetas de Vallecas, exactamente desde la estación de bomberos que hay al lado).

Irse a Vallecas a comer pipas después de clase es algo muy propio de mi situación actual, completamente arruinado y sin ningún plan.

Ayer me dijeron que no me iban a dar el trabajo con el que contaba, además mi hermano se ha peleado mucho con su amiga, que era la encargada de selección de personal; no porque no me diesen el trabajo para el que estaba sobradamente cualificado, si no porque no le informase a él con una mísera llamada de teléfono y me tenga que enterar por un frio mail, quien no entienda la diferencia es que no está en el mundo de la moral y la correción en el que nuestros padres nos educaron (no dar ni exigir el trabajo por la amistad, pero sí tener un trato personal una vez adopatada la decisión profesional).

El estudiar la tesis doctoral, entrar en el mundo académico, que todo empiece a tener un sentido en mi cabeza es probablemente lo más importante que me ha pasado este año, y a nivel intelectual en la vida.
Me descubro a mí mismo leyendo horas y horas, me descubro hablando por el pasillo sólo y argumentando, y diciendo claro que sí, ahora todo tiene sentido, es como ver la luz, no es descubrir cosas completamente nuevas, sino que todo aquello que siempre has sospechado alguien lo ha articulado de manera coherente antes que tú.

Y no vale enamorarse de tu profesor, a pesar de que sea PERFECTO (asquerosamente perfecto de hecho).

Y hoy he leído a Gil de Biedma.
Es de esas cosas que uno nunca hace, y que cuando lo hace lo disfruta tanto, crece tanto:
No volveré a ser joven

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

lunes 26 de octubre de 2009

Calvo

Me estoy quedando calvo.
No hay cómo ocultarlo: los pelos en el baño cada vez que me ducho lo evidencian,
tanto como las pistas de aterrizaje que hay en mi cabeza.

Me he dejado el pelo largo en un intento por disimularlo,
y sólo me ha quedado el pelo largo tras las entradas,
en un modelo un tanto Anasagasti
Otros, con más observación y menos cariño me dicen que me parezco a Bardem en "No country for old men" (será por lo de psicópata):
Aunque cuando me miro al espejo, a quien yo veo, es a Iñigo Montoya "túmatasteamipadre, prepárateamorir":
Siempre fue mi héroe de la princesa prometida.

PS: Ayer estuve en la despedida del amor de su vida, quién sabe si volverán, todos sabemos que el amor de verdad es tan complicado.

PSbis: No tengo plan de futuro, ni nada que se le parezca, ya veré que haré... si eso.

sábado 24 de octubre de 2009

VER cosas que se merecen ver

Yo iba a la biblioteca, de verdad que iba a la biblioteca a leer que me apetece mucho y tengo un montón de obras por leer.
Pero en Plaza Castilla una señora me ha hecho un gesto, y me he visto del brazo de dos ciegos de unos 60 años, que ante las zanjas de nuestro alcalde no sabían cómo cruzar, les he ayudado a cruzar (haciendo de buena persona y eso), y luego les he acompañado a su destino, dos manzanas y unos 15 minutos.
Me ha impresionado lo difícil que es ir por la calle con ellos, que está llena de obstáculos, baches y zanjas que normalmente ni ves, y lo difícil que es no meter la pata ("si ya estamos allí, ya se vé", "Estos conos naranjas siempre te los comes"... y otras por el estilo).
Me ha impresionado tanto que he decidido ver las cosas que merecen ser vistas: me he ido a el Prado (eterno plan que nunca se concreta).

En la taquilla no ha pasado la tarjeta de crédito: estoy oficialmente arruinado.
Sin embargo tenía cash. Qué mejor forma de gastarlo.

La nueva ubicación de las obras del XIX español me ha encantado, sobre todo las obras de gran formato de origen histórico:

Este Carlos de Viana al que su padre Juan II nunca le dejó reinar a pesar de que era el heredero de dos reinos le confinó a un castillo con sus libros, su perro, y una melancolía que transmite el cuadro tan propia del XIX.


Y este es San Francisco de Borja, que al ver que el cuerpo de la emperatriz Isabel de Portugal se había descompuesto mientras lo trasladaba desde Toledo al panteón que su marido había construido en Granada dijo: "nunca más servir a señor que se ha de morir", y se hizo de la Compañía de Jesús llegando a ser Santo. El cuadro tiene ese dramatismo y ese impacto tan del XIX.

Y mientras estaba en una escapadita para ver a Patinier me he encontrado con ¿Isabel?, ¿se llamaba Isabel?, hacía años que no la veía, y fue una muy buena amiga. Ojalá que llame.

Así que hoy he visto cosas que merecen ser vistas mientras se tenga vista.

miércoles 21 de octubre de 2009

¿Flamenco o profesor?

Iba yo en el metro leyendo, Zapatos de chúpamelapunta de metro y medio, camisa roja pasión, sombrero negro, pañuelo al cuello; guapo, guapísimo.
Cuando un niño como de unos tres años se me queda mirando y le hace una pregunta a su madre en alemán, me señala las uñas (largas larguísimas) y su madre le responde, sonriéndome y un poco cohibida que soy guitarrista de flamenco, yo no le quito la ilusión a la madre (que me traduce al inglés lo que era obvio que le estaba diciendo sobre mí en alemán), el niño se queda satisfecho con la respuesta, yo le asusto un poco con las uñas, y no le desmiento a la madre la ilusión de haber visto en el metro de Madrid a algo así como el futuro Tomatito.

Al día siguiento voy a la fotocopiadora de la universidad, y tras una serie de conversaciones sin mucho sentido con el chico del piercing de las fotocopias (¿pero ha rellenado la solicitud del departamento?, ¿quiere que se lo lleve a clase?, ¿lo paga aquí o lo paga la secretaria?), me acaba diciendo: "aahh perdone pero... !¿entonces no es usted profesor?¡, (sí de guitarra flamenca no te jode.) . En realidad mi respuesta fue: ¿pero tengo yo pinta de profesor?... a lo que se gira un señor delante mio que es catedrático con cara de reproche, "no, quiero decir, si no hay nada malo en tener pinta de profesor".
Y tan contento que me fui.
Y yo en realidad visto como me apetece ese día y con los remiendos de la ropa que voy teniendo pues dinero para comprar nueva no hay, y algunos días de Tomatito, y otros de maestro, es lo que hay.

lunes 19 de octubre de 2009

El aborto

Compruebo con sorpresa cuántos días llevo sin escribir, y es que estoy absorbido por la epistemología de la economía, la historia del pensamiento económico, y otros "papers" de gran interés.

Me ha sorprendido mucho cuánto se ha escrito y dicho sobre el aborto estos días, y cómo tanta gente (o no tanta, entre 60.000 y dos millones, ahí es nada la diferencia) sale a la calle para... ¿para qué?.

Por tanto tras mucho pensarlo me he decidido a estructurar mi opinión al respecto:
  1. El aborto es un mal. Nadie "quiere" abortar (puede ser el menos malo de los males, pero nunca un bien).
  2. El nacimiento es un bien, todo ser humano que nace es motivo de alegría para la humanidad.
  3. A mí el aborto me parece inmoral, esto es, creo que es algo que atenta contra la dignidad del ser humano y contra su naturaleza.
  4. Entiendo que la decisión de abortar es una de las decisiones más duras que puede tomar una mujer, y comprendo perfectamente que se tome.
  5. El aborto nunca es un derecho, y no es decisión exclusiva de la no-madre, puesto que lo que se dilucida es si el nasciturus tiene derechos que deben ser protegidos, y si fuese así, al ser la parte más indefensa (al ser la definición de la indefensión de hecho) la sociedad debería proteger sus intereses, siendo el primero de ellos el de vivir.
  6. No todo lo inmoral ha de ser ilegal,
  7. De hecho sólo ha de ser ilegal aquello sobre lo que haya un consenso social amplísimo y se considere que no se puede vivir en sociedad permitiéndolo.
  8. Es obvio que sobre el aborto no hay consenso social.
  9. La actual ley en España es una ley inoperante (estando prohibido el aborto aborta quien quiere), hipócrita, e inmoral
  10. El supuesto de admitir el aborto eugenésico me parece mucho más inmoral que el aborto en sí, y lleva a una concepción del ser humano y de la sociedad que me preocupa mucho y no considero ni ético ni admisible.
  11. Una ley que opte por plazos, dando carta de naturaleza a lo que ya ocurre (esto es que aborte quien desee abortar) me parece lo más sensato, la ley no debe estar en contra de la realidad ni de la sociedad.
  12. Todos aquellos que se manifestaron ayer me parece (o al menos lo quiero pensar así) que actuaban de buena fe en defensa del más debil.
  13. Sin embargo lo que pedían era extender sus particulares normas morales o juicio ético sobre el aborto a toda la sociedad a través de una ley; lo que es ilegítimo a fuer de peligrosísimo
  14. El medio mas honesto de defender la vida del nasciturus no es prohibiendo el aborto, sino colaborando en la atención a las futuras madres y en la presentación de alternativas, pero siempre con la libertad de elección, no con la coacción y mucho menos la coacción legal.
  15. Sobre el aborto y sus cifras se habla sin información o con voluntad de confusión y tergiversación. No hay relación entre el número de abortos y el número de nacimientos, no hay relación entre el número de abortos y las prácticas sexuales, sino las prácticas sexuales irresponsables. No hay relación entre el número de abortos y abortos de adolescentes.
  16. El índice de mujeres que tienen un hijo o más y abortan es muy elevado. El índice de segundos abortos también (no he encontrado los datos en internet, hablo de memoria pero os sorprenderían mucho como me sorprendieron a mí).
  17. La realidad del aborto es muy variada, y cada caso es un mundo (... o una vida).
  18. Puesto que no hay consenso social sobre el aborto no debería estar incluido entre los servicios de sanidad públicos. Ni se debería pagar el aborto, ni se debería dar ayudas públicas a aquellas madres que decidiesen no adoptar, las administraciones públicas han de ser neutras ante las decisiones morales de los ciudadanos.

jueves 8 de octubre de 2009

El rey de las Dos Sicilias

Vivo obsesionado con el final del imperio astro-húngaro.
No paro de leer y no me deja de interesar. Pero es que en la Viena de finales del XIX principios del XX se produjo uno de los momentos más creativos de la historia de la humanidad, y se produjo mientras un mundo, su mundo se hundía. Mientras se bailaba el último vals, se comenzaba la liberación sexual a través de su teorización, aparecía la mejor escuela de economía de la historia, se revolucionaban las artes, y todo bajo la más aparente normalidad.


Me acabo de leer "El rey de las Dos Sicilias", el libro que mejor expresa no ese ambiente creativo de Viena, sino esa atmósfera de "Fin de siècle" que impregnaba toda la época y el inicio de la primera guerra mundial, ese decadentismo que se traslada al nivel personal en su obsesión por su hermana; y sobre todo, y de manera delicadísima la vida en las ciudades de provincia del imperio, en este caso en una ciudad húngara, y es que siendo el autor polaco al expresar la vida del imperio expresa la vida de todos sus rincones, sea ruteno, esloveno, checo, austriaco, húngaro, de carintia, de Galitzia, etc...

Y tiene el autor las fijaciones que marcan la época, y las engarza perfectamente con la vida interior del protagonista y con los pequeños acontecimientos que marcan la acción, la figura de "El rey de las Dos Sicilias", la batalla de Solferino, el concepto de pecado y confesión católica, todos los detalles del asesinato de Francisco Fernando por Princip en Sarajevo, la vida de Francisco José, el final del coronel Redl (del que dejo las últimas escenas de la película el Coronel Redl, que es la mejor película húngara en mi opinión, de Istvan Szabo):



Copio un párrafo, en el que se pone un poco más reflexivo de lo normal:
"Será entonces cuando Emil R. dirá en voz alta lo que ya ha pensado muchas veces: que ellos dos, subtenientes de reserva arrojados aquí por un curioso azar, arrancados de la vida normal, participan de manera pasiva de un acontecimiento sumamente importante, que, a pesar de las apariencias, no es el estallido de la guerra con Servia, ni siquiera una al parecer inminente guerra con Rusia, ni tal vez una guerra mundial ya que Francia, seguramente Inglaterra, y quizás Italia... No, no se trata de eso, existe un problema mucho más importante: y es que aquí, en esta pequeña estación de Banat, son testigos del fin del siglo XIX.
- ¿Sientes este halo de muerte? -preguntará Emil R., pero su amigo, Zdenek Kocourek lo negará con vehemencia. Según él, el siglo XIX se extinguí, murió de viejo en el momento en que Lautréamont escribió su obra inmortal, marcando un hito en la historia del pensamiento humano, y más aún, de la imaginación que domina sobre el pensamiento, en una palabra, cuando aparecieron les chants de Maldoror. ¿O tal vez cuando se abrieron las flores del mal de Baudelaire?... de todas maneras, por aquellos años".

lunes 5 de octubre de 2009

Dragolandia

Gracias Don Fernando, por habernos regalado las mejores horas de la televisión española.
Lo que he disfrutado todos estos días, me preocupa compartir tantas obsesiones con Dragó (excepto Asia y que ayer nos diese el coñazo con Isabel Gemio) aunque eso sí, compensó por oir después al Maestro Esplá.



El primer día que ví Dragolandia no me pude resistir, y escribí esto para poder asistir como público:

"Tras haber disfrutado tanto estas dos horas, nada me haría más ilusión que poder arribar a la tierra de la libertad que es Dragolandia, y en ella participar en la grabación de un nuevo episodio de esta aventura patafísica y genial en la que nos ha enrolado nuestro querido capitán de algo más de 15 años; Moby Dick no se nos resistirá: yo quiero ser arponero en ese barco pirata sin rumbo ni puerto."

Ya no admiten más público, Dragó está agotado y tuvo que echar a los burros de su tierra, que la profanaban, dejándonos sin posibilidad a los que queremos ir a admirarla, Don Fernando.

Pero ahí quedará Rodriguez Braun diciendo que la culpa es del gobierno, o los burros echados de la televisión, a Arrabal más arrabalesco que nunca,la lectura de poemas de Gil de Biedma, o el guapísimo de Adonowsky (hijo de Jodorowsky):



Gracias Don Fernando, valió la pena.

PS: Salir de el mejor local de Madrid, completamente borracho, junto a Leticia Sabater (o como quiera que se escriba, que sospecho que ni ella lo hace sin faltas de ortografía), junto a un buen colega, es lo que yo llamo terminar una buena noche, aunque terminó en una laaarga resaca; con el momento patético/horrible de mi sobrinita de tres años llamando a la puerta del baño a las ocho de la mañana: "jugamos tito, vamos a jugar", mientras yo vomitaba en el baño y la explicaba que mejor esa mañana/noche no, que el tito ya había jugado demaseado esa noche.

jueves 1 de octubre de 2009

La vida no es sino una alocada huida de nuestro destino,
huida que lleva al abismo.
Pero no a un gran abismo insondable,
sino más bien a un pequeño acantilado perfectamente abarcable,
un abismo de dos metros bajo tierra donde está la fosa,
o de noventa centímetros sobre ella dónde se encuentra el lecho de nuestra madre;
de dónde cuan Edipos todos huimos
y como Edipo todos cumplimos nuestro "Fatum",
y no creas que me pongo trágico
aunque mente las parcas y el destino,
tan sólo un tanto clásico,
pues es Edipo quien representa la huida de su sino,
y no escapó,
la "moira" le alcanzó
mancilló el lecho de su madre,
como todos mancillamos nuestro legado,
y como todos, acabó como su padre,
muerto.

(Copia literalizada de un e-mail que he enviado hoy).

miércoles 30 de septiembre de 2009

La mujer justa


La mujer justa no existe.
Esta es una de las perlas y descubrimientos que te deja Marai Sandor tras leer su libro (y ahora dudo si su mejor libro) que es "La mujer justa".
Me cuesta elegir una cita, casi citaría las 415 páginas, es todo tan recomendable, habla del amor de verdad, con sus complejidades y sus sutilezas. Habla de la amistad, de la soledad, del deseo y la ambición, de la cultura ("Y que tampoco se puede obtener aunque pases años y años calentando tu asiento en la universidad", porque es "otra cosa").
Pero la conclusión que a mí más me ha impresionado es enterarme de que la mujer justa (esto es, el amor perfecto, el ser ideal, el justo, el complementario), no existe (pg. 130):
"Un día desperté, me incorporé de la cama y sonreí. Ya no sentía dolor. Y de golpe comprendí que la persona justa no existe. Ni en el cielo ni en la tierra, ni en nigún otro lugar. Simplemente hay personas, y en cada una hay una pizca de la persona justa, pero ninguna tiene todo lo que esperamos y deseamos. Ninguna reúne todos los requisitos, no existe esa figura única, particular, maravillosa e insustituible que nos hará felices. Sólo hay personas. Y en cada una hay siempre un poco de todo, es a la vez escoria y un rayo de luz".

Esto es sabiduría.

lunes 28 de septiembre de 2009

Amor incondicional


No hay nada que condicione tanto como el amor incondicional.

El ser amado te obliga a estar a las expectativas del amante, te obliga a ser mejor, te presiona por ser lo que el otro cree que eres. Pero tú sabes que es mentira, que en verdad no eres sino ese gilipollas que se levanta cada mañana pensando porqué levantarse también esta mañana, que busca la máscara adecuada para coger fuerzas para salir a la calle, si es que las encuentra y sale a la calle. El que en el fondo todo son poses, tocados y mentiras.

En toda relación hay uno que ama y otro que es amado. Pero quizá algunos no queremos ser queridos. No queremos asumir ese papel, ese compromiso, que es mucho más comprometido que el querer, pues quien quiere todo lo da y nada pierde,pero el que es querido se pierde a sí mismo, pues es él mismo el que se pone en la relación, y se le pide que cambie y que sea otro, ese otro que el que ama se imagina que es.
Como dice Marai Sandor (autor que tiene respuesta para casi todo), en "La mujer justa" (pg. 39): "Hay hombres que no necesitan amor, que pueden perfectamente vivir sin eso".

Quiero querer, no lo niego, pero no quiero que me quieran, no estoy dispuesto a ser el que el otro se imagina. No es que esté entusiasmado con el que soy, pero al menos lo soy yo, con todas sus miserias, y no lo que el otro ve en mí.
No quiero que nadie se crea mis mentiras, que mis mezquindades son divinas.
Me puedo engañar, y creerme que ese príncipe azul es de verdad, pero no estoy dispuesto a ver en el espejo de los ojos ajenos un Luis ideal que sé que no existe.

Lo repito pues lo he pensado bastante, quiero querer, deseo amar, pero no quiero ser querido, no quiero engañar, no quiero ser el que el otro se imagina que soy, aunque sea mejor y perfecto; me quedo siendo yo, con mis defectos, pero míos al menos.

PS: Hoy me he llevado una gran alegría política, la FDP, modelo de partido liberal, obtuvo su mejor resultado en la historia, con un 14,5% de los votos en Alemania, gracias al liderazgo de Guido Westerwelle, un político íntegro de pies a cabeza como los que ya sólo parecen quedar en Alemania (y a ratos en Inglaterra).
Que Alemania vaya a estar gobernada por una mujer y de vicecanciller a un homosexual es lo que en el mundo de Zapatero sería un gobierno genial... Lo relevante, obviamente, es que Alemania saldrá de la crisis liderada por una política de raza y capacidad junto a un vicecanciller que tiene las ideas muy claras, muy muy claras, las económicas y las sociales.